Ciudad de México a 31 de agosto de 2026.
La brecha de precios entre el producto legal y el pirata crece, igual que lo hace el mercado negro, hoy 1 de cada 4 cigarros vendidos en México es de procedencia ilícita.
El cigarro de contrabando expone al pequeño comerciante a multas, clausuras, cárcel y extorsiones por parte de las pandillas de delincuentes.
ANPEC lleva a Nuevo León una campaña contra el cigarro pirata, en coordinación con autoridades estatales, para informar a los comerciantes y prevenir la venta ilegal.
El año pasado, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), levantó su voz de rechazo al aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas azucaradas y cigarros, a través de la campaña “No Nos Bajen la Cortina” en la que advertimos de las consecuencias negativas que traería este draconiano impuesto que elevó la carga fiscal de estos productos de alta demanda.
Nuestra posición fue clara: no existen impuestos saludables per se. La recaudación es fungible y no puede etiquetarse, además que el presupuesto destinado al sector salud en lugar de incrementarse se ha visto constreñido, por lo que lo que se recauda no se destina a fines de salud, en tanto las enfermedades crónico-degenerativas, (hipertensión, diabetes y obesidad), no han visto mejoría producto de este impuesto.
Si realmente se busca modificar hábitos de consumo, lo hemos dicho hasta el cansancio, la vía que se exige es educación, información y persuasión, con políticas públicas multifactoriales, en ningún caso se
puede afirmar que elevando los precios de los productos se desincentiva su consumo.
A ocho meses de este descontón fiscal, una consecuencia negativa que resulta más que evidente, es que el mercado ilegal de la venta de cigarros ha crecido en México de manera significativa, hoy, 1 de cada 4 cigarrillos que se venden es de procedencia ilícita, cigarros piratas.
El aumento de la carga fiscal sobre los cigarros legales (doble aumento por cigarro y por cajetilla más el IVA que ya se venía pagando) ha generado una mayor brecha de precios entre la cajetilla de cigarros pirata, que se ofrece en el mercado desde los $15.00 y una cajetilla de cigarro legal que se encuentra en más de $100.00. Cuando existe una diferencia tan marcada en precio, lo ilegal encuentra terreno fértil, su agosto y literalmente montado en caballo de hacienda.
“Cuando la diferencia de precio entre lo legal y lo ilegal se vuelve tan grande, el mercado negro encuentra las condiciones ideales para crecer. Pero el problema ya no es solamente cuánto se deja de recaudar: estamos hablando de un mercado que puede terminar poniendo al pequeño comerciante frente a una disyuntiva perversa, vender mercancía ilegal o enfrentar presiones, amenazas y extorsiones.”
— Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
Los decomisos realizados en lo que va del año nos permiten dimensionar y confirmar la magnitud del problema. En enero, autoridades federales aseguraron en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) cerca de 20 toneladas de tabaco ilegal, equivalentes a 954,380 cajetillas, con un valor comercial superior a 70.7 millones de pesos, la mercancía era procedente de Narita, Japón.
En agosto, en la Aduana de Lázaro Cárdenas, Michoacán, se aseguraron en dos operaciones distintas cerca de 62.5 millones de cigarros apócrifos, provenientes de Vietnam.
Y el problema no termina en la evasión fiscal, el comercio ilegal opera fuera de las reglas sanitarias poniendo en mayor riesgo la salud pública, sin reglas fiscales ni comerciales, afectando al comercio establecido, y lo más grave, es una fuente de financiamiento del crimen organizado.
Uno de los mayores riesgos para los pequeños comerciantes es convertirse en un eslabón más del mercado ilegal, víctimas de amenazas y extorsiones que los obliguen a comercializar cigarros de contrabando. Para muestra, un botón, el reciente caso de Uruapan, Michoacán, es una señal de alerta: el pasado 18 de agosto, dos personas fueron detenidas tras denuncias de compañeros comerciantes señalando que eran obligados a comprar y vender cigarros ilícitos. Durante el operativo se aseguraron 14 mil 400 cigarros y una libreta con nombres y direcciones de comerciantes víctimas de la extorsión.
“El cigarro pirata no es un negocio: es una trampa. El comerciante que acepta mercancía de procedencia dudosa puede pensar que está encontrando una oportunidad para ganar más, cuando en realidad está abriendo la puerta a un problema que puede costarle su patrimonio, su negocio e incluso su seguridad.”
Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
Por este entorno de inseguridad que se vive, ANPEC lanzó a principios de año la campaña “No Vale la Pena”, un llamado a evitar a toda
costa aceptar mercancía de procedencia dudosa y a denunciar en el 089 cualquier amenaza, extorsión o venta forzada, así como a organizarse con los compañeros comerciantes de la redonda para entre todos construir un escudo de defensa frente a estas pandillas de contrabandistas; no todo lo que brilla es oro, este año, se endurecieron las sanciones para quienes participan en la cadena de comercio ilícito, el jugoso margen de ganancia que ofrece la venta del cigarro ilegal, va junto con un riesgo mayor, elevadas multas, clausura definitiva del negocio y hasta 9 años de cárcel.
Nuestros esfuerzos por combatir la venta de cigarro de contrabando pirata, hoy tiene puesto el foco en Nuevo León, que se ha convertido en una de las entidades que lidera la venta de cigarro ilegal en México. En mayo pasado, el Gobierno de Nuevo León informó del decomiso y destrucción de más de 20 millones de cigarros introducidos ilegalmente al país, posteriormente, en julio, la Subsecretaría de Administración Tributaria de Nuevo León reportó que en cinco semanas había asegurado más de 232 mil cigarros ilegales; tan sólo en una semana fueron decomisados 123 mil cigarros en bodegas y puntos de venta del área metropolitana de Monterrey.
En coordinación con dependencias del gobierno del Estado de Nuevo León (Secretaría de Economía y Subsecretaria de Administración Tributaria), ANPEC anuncia el lanzamiento de una campaña de prevención y combate a la comercialización de cigarros de contrabando, haciendo sinergia para proteger al comercio formal y prevenir cualquier intento de coacción, amenaza o extorsión por parte de las pandillas de contrabandistas dedicadas al comercio ilícito.
La campaña tendrá alcance en Monterrey, su área metropolitana y los principales municipios de Nuevo León, llevando información clara y
precisa, mediante volantes y carteles, directamente a los pequeños comerciantes, a fin de que sepan identificar las cajetillas de cigarros ilegales y advertirles sobre las funestas consecuencias legales, fiscales y de seguridad que implica su comercialización.
Comerciantes y consumidores debemos de entender que el cigarro de contrabando pirata debilita a México, al perjudicar gravemente su sociedad y su gobernabilidad democrática.
ANPEC hace un llamado a todas las fuerzas vivas de la sociedad neolonesa, empresarios, comerciantes, académicos, comunicadores, gobierno, a cerrar filas contra este mercado tan nocivo que corroe gravemente el tejido social, a protegernos todos entre todos y un exhorto claro y contundente “No seas parte del contrabando.”
#DiNoAlCigarroPirata #NoSeasParteDelContrabando
Ana Muirragui Public Relations Director ana@corecom.agency M: 55 41808799 T: 61+ 0459 388 738, T: 52+ 55 3600 5038.
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