julio 23, 2024

EMPREFINANZAS

ABRIENDO NUEVOS CAMINOS HACIA LA INFORMACION

Arturo Damm

En el mejor de los casos tendremos una mejora insuficiente y, en el peor, un empeoramiento considerable, y habremos sumado 48 años de crecimiento mediocre en perjuicio, sobre todo, de los más pobres.

1.93 por ciento es la media de las 36 respuestas que recibió el Banco de México, en la encuesta sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado de octubre, a la pregunta por el crecimiento promedio anual de la economía mexicana durante los próximos diez años, de 2021 a 2030. La proyección más optimista es 3.0 por ciento, la más pesimista 1.20, el promedio 1.93.

No tiene sentido hacer preguntas relacionadas con el futuro, mucho menos con uno tan lejano, y mucho menos en relación a una materia dependiente de tantas variables como lo es el crecimiento de la economía, que se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios para el consumo final, el Producto Interno Bruto. ¿Habrá algún economista que se crea realmente capaz de predecir correctamente el comportamiento de la producción de bienes y servicios, o de cualquier otra variable (tasa de interés, tipo de cambio, precio del petróleo, inflación, desempleo, etc.), durante los próximos diez años, del 2021 al 2030? ¿Habrá alguno con tal arrogancia intelectual? Y, lo más importante, ¿habrá quién le haga caso?

No lo olvidemos: somos economistas, no adivinos y, si lo fuéramos, lo último que haríamos sería compartir nuestras predicciones, porque de esa información exclusiva podríamos sacar mucho provecho, que disminuiría conforme la compartiéramos y los demás fueran actuando en consecuencia.

Más allá de la capacidad (o incapacidad) de predicción de los economistas, lo rescatable de las respuestas de los encuestados por el Banco de México a la pregunta por el crecimiento promedio anual de la economía mexicana durante los próximos diez años es que, o no esperan una mejora importante en el crecimiento de la economía o, por el contrario, esperan un empeoramiento considerable del mismo.

De 1982, año en el que perdimos el crecimiento elevado y sostenido (que tuvimos de 1934 a 1981), a 2019, año en el que no lo habíamos recuperado (sin contar el desastroso 2020), la economía mexicana creció, en promedio anual, 2.3 por ciento. Según la media de las 36 respuestas recibidas por el Banco de México, entre 2021 y 2030 la economía mexicana crecerá, en promedio anual, 1.93 por ciento, por debajo del promedio de los 37 años transcurridos entre 1982 y 2019, antes de la recesión del 2020, y que fue del 2.3 por ciento.

La expectativa más optimista es del 3.0 por ciento, por arriba del promedio del 2.3, mejora insuficiente. La expectativa más pesimista es del 1.2 por ciento, por debajo del promedio del 2.3, empeoramiento considerable. En el mejor de los casos tendremos una mejora insuficiente y, en el peor, un empeoramiento considerable, y habremos sumado 48 años de crecimiento mediocre en perjuicio, sobre todo, de los más pobres.

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