
Ciudad de México a 14 de septiembre de 2026.
Una noche mexicana en casa para 10 personas costará hasta $8,100 (+16%); en el Zócalo, $6,700 (+15%); y en bares y antros, hasta $16,500 (+18%).
México y Estados Unidos comparten un destino: una profunda integración comercial y alrededor del 70% de nuestro comercio.
Millones de mexicanos y mexicoamericanos mantienen viva nuestra identidad y el orgullo por México en las principales ciudades de Estados Unidos.
Como cada año, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) realizó un estudio de mercado para prospectar a cuánto ascenderá el costo de celebrar la Independencia de México, referida popularmente como la celebración del Grito de la Independencia.
ANPEC encontró que organizar una noche mexicana en casa para 10 personas podrá representar un gasto promedio de hasta $8,100.00, frente a los $7,000.00 que significó en 2025, registrándose un incremento de alrededor de 16%.
La tradicional cena patria supone un menú variado y abundante. Preparar pozole ronda actualmente los $2,350.00; una tinga de pollo, alrededor de $1,440.00; las tostadas de pata, aproximadamente $1,265.00 y los tradicionales pambazos, $1,568.00. A esto se suman las bebidas; entre refrescos, aguas frescas, cerveza y tequila, el desembolso puede ubicarse entre $3,220.00 y $3,450.00, mientras que la decoración con banderitas, papel picado y demás motivos patrios puede representar alrededor de $690.00.
Hay quienes optan por vivir la noche patria en espacios públicos; acudir en familia al Zócalo de la ciudad también representa un gasto importante. Entre transporte, alimentos y bebidas —desde elotes y pambazos hasta buñuelos, marquesitas y café de olla—, una familia (10) puede desembolsar alrededor de $6,700.00, lo que representa un alza equivalente al 15% comparado con los $5,800.00 del año pasado.
Para los jóvenes, la celebración suele trasladarse a restaurantes, bares y antros, donde las bebidas adquieren mayor protagonismo. El gasto promedio puede alcanzar $1,650.00 por persona, por lo que un grupo de 10 jóvenes podría llegar a pagar hasta $16,500.00 por la noche, 18% más que el año pasado, cuyo costo aproximado fue de $1,400.00 por persona.
Como una noche mexicana también se lleva puesta, el presupuesto aumenta si se decide vestir para la ocasión. Blusas bordadas, chales, camisas de manta, sombreros y trajes de charro pueden representar un gasto de hasta $1,380.00 por persona. Y para cerrar la celebración al más puro estilo mexicano, una serenata de mariachi, con seis melodías, (gama media) puede alcanzar los $4,200.00 ($700.00 por canción).
“Entre comida, bebidas, música, atuendos y convivencia, los mexicanos nos preparamos para celebrar una de las fechas que más nos identifican. El 15 de septiembre no es solamente una noche de fiesta, es una expresión popular de identidad, orgullo y pertenencia. Y este año, esa celebración cobra un significado especial, porque la defensa de la soberanía nacional vuelve a ser un tema crucial en la coyuntura política del país”, destacó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
Lo que hoy está en discusión es la relación económica y comercial que México debe mantener con su principal socio comercial, Estados Unidos, paradójicamente la primera economía del mundo, con quien se realiza alrededor del 70% de nuestras operaciones comerciales y con quien compartimos una frontera de más de 3 mil kilómetros.
Nuestra relación con Estados Unidos también tiene una huella histórica accidentada y turbulenta, marcada por el Tratado de Guadalupe Hidalgo, mediante el cual nuestro país vecino se anexó el 55% de nuestro territorio (hoy California, Nevada, Utah, Nuevo México, gran parte de Arizona y porciones de Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma), circunstancia que dejó una herida indeleble, una cicatriz histórica que permanece en la conciencia colectiva nacional.
Podríamos decir que ahí está el origen de nuestras desavenencias y que la relación entre México y Estados Unidos ha sido, históricamente, una relación de amor y desamor. Amor porque existen profundos vínculos humanos, familiares, culturales y económicos: cerca de 40 millones de mexicanos viven en Estados Unidos y una parte importante de ellos cuenta ya con doble nacionalidad. Son nuestros connacionales, quienes año con año, generosos, envían remesas de dinero a sus familias en México; no muy lejos, en 2025 mandaron 64 mil millones de dólares, convirtiéndose en el principal ingreso de nuestra economía del cual dependen 5 millones de hogares en el país.
La suma de todos estos elementos nos coloca frente a una realidad ineludible: México y Estados Unidos tienen un destino compartido, cohabitan el presente y tejen un futuro común, le guste o no a los implicados.
Luego entonces, toda la narrativa rijosa, abiertamente antimexicana, del actual gobierno norteamericano, que pretende dividir a ambos países, está condenada al fracaso. Es ruido que no alcanza a cimbrar los pilares sobre los que se sostiene una relación entre ambos países, construida durante décadas y que trasciende a los gobiernos en turno.
Por eso, esta celebración del Grito de Independencia de México cruza la frontera y se da también pecho en cuello en las principales ciudades de Estados Unidos, donde los mexicanos y la comunidad latina hacen suya esta celebración: en Los Ángeles, Nueva York, Boston y, cómo no decirlo, en “La Esfera” de Las Vegas, en la que por primera vez un cantante latino, Carin León, ha pisado este centro de espectáculos y lo ha hecho suyo para gritar desde ahí al mundo entero: ¡Viva México!
“Les guste o no, se entienda o no se entienda, los mexicanos forman parte del ADN de la sociedad y la cultura norteamericana. Por eso, cualquier intento de división, confrontación o polarización entre ambas sociedades resultará infructuoso, estéril. La realidad es mucho más fuerte que cualquier interés; una frontera común, una historia compartida, una economía profundamente integrada y millones de personas que viven con un pie en cada lado de la frontera”, refirió Rivera.
Este 15 de septiembre, al gritar “¡Viva México!”, celebramos nuestra independencia y nuestra soberanía en ambos países, en México y en los Estados Unidos; nuestra idiosincrasia nos vuelve soberanos, el orgullo nacional nos permite abrirnos al mundo y convivir libremente con otras culturas, desde luego con los norteamericanos.
México y Estados Unidos tienen un destino compartido con plena soberanía.
#GritoDeIndependencia
#SoberaníaNacional
Mauricio Neblina mauricio@corecom.agency

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