octubre 31, 2026

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Gran Acuario Mazatlán conquista el título de Mejor Producto Turístico de México

Ciudad de México, octubre de 2026

El Gran Acuario Mazatlán recibió el premio al Mejor Producto Turístico en los Premios El Ángel del Turismo, celebrados en Puebla.

Mazatlán suma un nuevo motivo para presumir su riqueza turística. El Gran Acuario Mazatlán Mar de Cortés fue reconocido como el Mejor Producto Turístico en los Premios Nacionales El Ángel del Turismo, celebrados en Puebla, un galardón que destaca la relevancia de este recinto como uno de los atractivos más representativos del puerto y una experiencia que lleva a los visitantes a explorar la extraordinaria biodiversidad del llamado “acuario del mundo”.

El premio fue recibido por el empresario Ernesto Coppel Kelly, acompañado por Mireya Sosa Osuna, secretaria de Turismo de Sinaloa, y Rafael Lizárraga Favela, director del recinto, durante una ceremonia que reunió a representantes de distintos sectores de la industria turística nacional.

Pero ¿qué hace del Gran Acuario Mazatlán una experiencia digna de reconocimiento? La respuesta comienza incluso antes de cruzar sus puertas. Su arquitectura, diseñada por la reconocida arquitecta mexicana Tatiana Bilbao, parece emerger de la tierra como una estructura de otro mundo. Inspirado en los universos de Julio Verne, el edificio juega con la vegetación, el agua y las texturas naturales para crear la impresión de una construcción que lleva siglos dialogando con el paisaje. Una primera sorpresa que anticipa lo que aguarda en su interior.

Un viaje extraordinario del hábitat terrestre al océano

Considerado el acuario dedicado al Mar de Cortés más grande de América Latina, este espacio propone un recorrido por diferentes ecosistemas que permite comprender cómo se relacionan la tierra, las costas y el mar. La experiencia comienza en el hábitat Tierra, continúa por las zonas Intermareal y Costa, y avanza hacia los ambientes marinos, en un trayecto que revela la diversidad de especies y la importancia de conservar los entornos que hacen posible su existencia.

Uno de sus grandes protagonistas es el Gran Tanque Oceánico, cuya ventana de 13 metros de ancho por siete de altura permite contemplar un impresionante espacio con 2.8 millones de litros de agua. La llegada también forma parte del espectáculo: un sistema de olas artificiales recrea el movimiento del océano y prepara los sentidos para observar de cerca la vida que se desarrolla bajo el agua.

Tiburones, rayas, medusas y pingüinos de Humboldt forman parte de este universo, donde cada hábitat ofrece una perspectiva distinta de la riqueza marina. En la Bahía de las Rayas, además, es posible acercarse a estos animales bajo supervisión, mientras que otras áreas permiten conocer especies terrestres como capibaras, venados cola blanca, tucanes y ocelotes.

Historias que hacen única cada visita

Detrás de cada especie hay también una historia que contar. Algunos de los habitantes del acuario, como Tekú, un ocelote, y Chanel, una mono araña, llegaron tras ser rescatados y ya no pudieron regresar a la vida silvestre. Hoy reciben cuidados especializados y contribuyen a generar conciencia sobre la protección de la fauna.

Entre sus habitantes también destacan tres pingüinos de Humboldt nacidos en Mazatlán, una muestra de que la experiencia va más allá de observar animales: permite conocer sus características, sus necesidades y los esfuerzos relacionados con su conservación.

Y hay algo que hace todavía más especial el recorrido: aquí, los animales marcan el ritmo. Los pingüinos pueden sorprender con sus movimientos bajo el agua, los capibaras quizá prefieran descansar tranquilamente junto a su estanque y otros habitantes aparecerán cuando menos se espere. Como sus rutinas responden a sus propias necesidades, cada visita ofrece encuentros distintos y momentos espontáneos que difícilmente se repiten de la misma manera.

El reconocimiento como Mejor Producto Turístico pone en el mapa nacional una propuesta que trasciende la exhibición de especies para convertirse en una experiencia de descubrimiento, aprendizaje y conexión con la naturaleza.

Así, el Gran Acuario Mazatlán reafirma su lugar entre los grandes atractivos del puerto, junto con su emblemático malecón, el Centro Histórico, su gastronomía y los atardeceres sobre el Pacífico. Una invitación para descubrir que Mazatlán tiene mucho más que ofrecer frente al mar y que, en ocasiones, las aventuras más sorprendentes comienzan al otro lado de una enorme ventana hacia el océano.

Contacto de Prensa Laura Lanuza lauralanuza@eme-media.com Mariana Fernández mariana@eme-media.com