
Ciudad de México, 10 de octubre de 2026
En blindaje arquitectónico, especialistas del CNB recomiendan realizar revisiones preventivas cada 6 meses; la aparición de burbujas o delaminación en los cristales, oxidación y fallas en puertas o cerraduras son señales que requieren atención.
El blindaje corporal en México y Latinoamérica ha crecido entre 12% y 18% en los últimos años; cascos, chalecos y placas balísticas requieren cuidados, almacenamiento adecuado y revisiones para conservar sus condiciones de protección.
Entre 20% y 30% de los vehículos blindados que llegan a posventa presentan daños relacionados con la falta de mantenimiento; en condiciones normales de uso, una unidad blindada puede tener una vida útil promedio de entre 6 y 8 años.
Tener un blindaje no significa estar protegido para siempre. Burbujas en los cristales, ruidos que antes no existían, puertas que comienzan a cerrar con dificultad, oxidación o alteraciones en chalecos y placas pueden ser señales de que una solución de protección necesita una revisión.
El Consejo Nacional de la Industria de la Balística (CNB) advierte que el blindaje no debe evaluarse únicamente cuando presenta una falla. La prevención comienza con revisiones oportunas, mantenimiento adecuado y atención a cualquier cambio en sus componentes.
En el blindaje arquitectónico, la delaminación o aparición de burbujas en los cristales es una de las principales señales de alerta, ya que puede afectar su resistencia balística. También deben vigilarse la oxidación, el estado de bisagras y cerraduras, así como cualquier dificultad para abrir o cerrar puertas y ventanas.
“La seguridad debe ser discreta, no llamativa ni ostentosa: la seguridad se siente y se percibe, no se presume”, destacó René Rivera, Presidente de la Comisión de Blindaje Arquitectónico del CNB.
Rivera recomendó realizar una revisión preventiva cada 6 meses y evitar solventes, fibras metálicas, navajas o adhesivos sobre el policarbonato, ya que pueden deteriorar su superficie. También señaló que los cuidados deben ser conocidos por todas las personas encargadas de la limpieza y mantenimiento de las instalaciones.
El blindaje corporal en México y Latinoamérica ha registrado un crecimiento de entre 12% y 18% en los últimos años. Ante este aumento en la demanda, el CNB señala que cascos, chalecos y placas balísticas también requieren cuidados, almacenamiento adecuado y revisiones para conservar sus condiciones de protección.
En este tipo de blindaje, la apariencia tampoco es suficiente para determinar si un producto mantiene sus condiciones de protección. Los cascos cuentan con periodos de garantía de alrededor de 5 años; los paneles balísticos nivel NIJ III-A, de 8 años; y las placas niveles NIJ III y NIJ IV, de hasta 10 años.
“Una inspección visual no permite determinar por sí sola la capacidad balística de un material. Además, si un producto recibió un impacto balístico debe sustituirse, independientemente de cómo luzca exteriormente”, explicó John Valbuena, Presidente de la Comisión de Blindaje Corporal del CNB.
El especialista recordó que los chalecos deben almacenarse horizontalmente y que cortar, perforar o modificar un panel puede comprometer las condiciones bajo las cuales fue diseñado y certificado. La elección del nivel de protección también debe responder al riesgo real de cada usuario.
En los vehículos blindados, los ruidos inusuales, cambios en la suspensión y la aparición de burbujas, líneas o daños internos en los cristales son señales que requieren atención. Entre 20% y 30% de las unidades que llegan a posventa presentan daños relacionados con la falta de mantenimiento.
“Cualquier anomalía o comportamiento diferente a lo habitual debe revisarse. Un vehículo blindado puede tener una vida útil promedio de entre 6 y 8 años, pero el mantenimiento y los cuidados del usuario son determinantes para conservarlo en buenas condiciones”, señaló Alfredo González, Delegado de la Comisión de Blindaje Táctico del CNB.
El CNB recomienda evitar cambios bruscos de temperatura en los cristales, la exposición prolongada al sol, adhesivos y productos de limpieza no recomendados, además de respetar los programas de mantenimiento establecidos desde la entrega del vehículo.
Acerca del Consejo Nacional de la Industria de la Balística:
Asociación Representativa de la Industria del Blindaje en México agrupando a las empresas más importantes de este sector en áreas destacadas como: blindaje vehicular y táctico, blindaje arquitectónico, blindaje corporal, así como a fabricantes y comercializadores de materiales balísticos.
Para más información, visita https://consejonacionaldelaindustriadelabalistica.com/
Datos de contacto: Yusely Valenzuela | yuselyvalenzuelagutierrez@gmail.com | 55 7468 2738

Más historias
AMIS llama a seguir las indicaciones de Protección Civil ante el huracán Simón
Tercera sesión de 2026 del Comité Técnico del Fondo de Pensiones para el Bienestar
Línea 5 del Cablebús ampliará las opciones de movilidad para habitantes de La Magdalena Contreras