septiembre 25, 2026

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Más de la mitad de los adultos en México presenta colesterol LDL elevado, un riesgo silencioso de infarto

Ciudad de México, 24 septiembre de 2026.

En México se registraron más de 177 mil defunciones por enfermedades del corazón durante 2025*. Sin embargo, solo cerca del 16% de los adultos reportó haberse realizado una prueba para detectar colesterol alto. 1,2

En México, el colesterol LDL elevado afectó a 60% de las mujeres y 51% de los hombres adultos estudiados en la Ensanut Continua 2021.3

El colesterol LDL elevado generalmente no produce síntomas y, con el tiempo, favorece la acumulación de colesterol en las arterias, aumentando el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular.4

Sentirse bien no necesariamente significa tener el colesterol LDL bajo control y estar en tratamiento no siempre significa haber alcanzado la meta de LDL.5

En México se registraron más de 177 mil defunciones por enfermedades del corazón durante 2025, de acuerdo a cifras preliminares publicadas por el INEGI1, lo que mantuvo a estos padecimientos como la principal causa de defunción en el país.

Detrás de esta carga existe un factor de riesgo que puede avanzar durante años sin señales visibles: el colesterol de lipoproteínas de baja densidad, conocido como colesterol LDL o colesterol “malo”.

Cuando se encuentra elevado, el colesterol LDL puede contribuir a la formación de depósitos grasos en las arterias, que se llaman placas de aterosclerosis. Con el tiempo, estas placas pueden limitar el flujo de sangre hacia órganos vitales como el corazón y el cerebro, y desencadenar un infarto al corazón y/o evento cerebrovascular.4 El principal desafío es que el colesterol LDL elevado generalmente no produce síntomas.

Más de la mitad de los adultos estudiados presentó colesterol LDL elevado

La dimensión del problema va más allá de las personas que ya cuentan con un diagnóstico cardiovascular.

Un análisis de la Ensanut Continua 2021 encontró colesterol LDL elevado en 60% de las mujeres y 51% de los hombres adultos estudiados. El estudio analizó información de 1,880 personas de 20 años o más y tuvo representatividad nacional y por tamaño de localidad.3

La frecuencia fue todavía mayor entre los hombres de localidades rurales: alrededor de 70% presentó colesterol LDL elevado. Los resultados muestran que es uno de los factores de riesgo cardiometabólico más frecuentes en el país, aunque puede pasar inadvertido cuando no se realiza una medición.3

“El colesterol LDL elevado puede permanecer silencioso durante años, incluso décadas. Una persona puede sentirse bien y no presentar síntomas, pero eso no significa que su colesterol ni su riesgo cardiovascular estén bajo control. Conocer el nivel de LDL permite identificar oportunamente un factor relacionado con el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular”, explica el doctor Daniel Elías-Lopez, especialista en endocrinología y metabolismo de lípidos.

Solo cerca del 16% se realizó una prueba de detección de dislipidemias

Aunque medir el colesterol requiere una prueba de sangre, la detección continúa siendo limitada: un análisis de la Ensanut Continua 2023 encontró que únicamente el 15.7% se había realizado una prueba para detectar colesterol alto durante el año previo 2. Los autores señalaron que los porcentajes de detección de enfermedades crónicas no transmisibles seguían siendo bajos.

*Cifras preliminares publicadas por INEGI Confidential – Not for Public Consumption or Distribution

Esta brecha cobra relevancia porque el colesterol LDL elevado no puede identificarse por la apariencia física ni por cómo se siente una persona. Conocer el resultado permite conversar con un profesional de la salud sobre el riesgo cardiovascular individual y determinar cuál es la meta de LDL adecuada.

Las metas no son iguales para todas las personas. Dependen del riesgo cardiovascular individual, los antecedentes médicos y la guía clínica aplicable. Quienes viven con diabetes o ya han sufrido un infarto, síndrome coronario agudo o accidente cerebrovascular requieren una valoración y un seguimiento individualizados y un control mucho más estricto.7

Estar en tratamiento no siempre significa estar controlado

Detectar el colesterol LDL elevado e iniciar un tratamiento son pasos importantes, pero no necesariamente significan que la persona haya alcanzado el control. Esta diferencia es visible entre los adultos con diabetes diagnosticada en México.

Un análisis de encuestas nacionales representativas encontró por ejemplo que, entre adultos mexicanos con diabetes diagnosticada, el control del colesterol LDL pasó de 2.8% en 2016 a solo 6.6% en 2023. Durante el mismo periodo, el uso reportado de estatinas aumentó de 5.5% a 63%. 6

Estos resultados muestran una brecha entre recibir tratamiento y alcanzar la meta correspondiente al riesgo cardiovascular. En otras palabras, estar en tratamiento no siempre significa estar controlado.

“Iniciar tratamiento es solo la primera parte del manejo cardiovascular. También es necesario dar seguimiento, medir nuevamente el colesterol LDL y verificar si la persona alcanzó la meta definida de acuerdo con su nivel de riesgo. Si el LDL permanece por encima del objetivo, es importante conversar con el médico para reevaluar el manejo. Pero si queremos evitar eventos cardiovasculares, tenemos que controlar el colesterol LDL por años, incluso décadas”, señala el doctor Elías-Lopez.

El estudio no evaluó una sola meta para todas las personas. El control se determinó de acuerdo con las categorías individuales de riesgo cardiovascular utilizadas por los investigadores. Por ello, el dato no debe interpretarse como una recomendación de un mismo nivel de LDL para toda la población. 6

Alcanzar la meta una vez no es lo mismo que mantener el control

El control cardiovascular requiere mantener el LDL dentro del objetivo individual a lo largo del tiempo, con monitoreo periódico y seguimiento profesional. En personas con alto riesgo cardiovascular, permanecer por encima de la meta durante periodos prolongados no debería normalizarse. Después de un infarto o síndrome coronario agudo, el seguimiento del colesterol LDL y la reevaluación del riesgo son pasos importantes para reducir la posibilidad de nuevos eventos cardiovasculares.

La evidencia genética, epidemiológica y clínica ha establecido una relación causal entre el colesterol LDL y la enfermedad cardiovascular aterosclerótica. Además, el efecto está relacionado tanto con la magnitud como con la duración de la exposición al LDL.7

Esto refuerza la importancia de diferenciar tres momentos:

1.-Conocer el nivel de colesterol LDL.

2.- Identificar la meta individual de acuerdo con el riesgo cardiovascular.

3.- Alcanzar y mantener a largo plazo esa meta mediante seguimiento médico.

Una conversación que puede comenzar con una prueba de sangre

En el Día Mundial del Corazón, el llamado es a no esperar a que aparezcan síntomas.

Una prueba de sangre permite conocer el nivel de colesterol LDL. A partir del resultado, el profesional de la salud puede evaluar otros factores, explicar el riesgo cardiovascular individual y definir la meta apropiada para cada persona.

Quienes ya reciben tratamiento también necesitan conocer sus resultados. El seguimiento permite determinar si el colesterol LDL está bajo control o continúa fuera de meta. No se recomienda iniciar, suspender o modificar medicamentos sin la valoración de un profesional de la salud.

Conoce tu LDL. Conoce tu meta. Actúa para alcanzarla y mantenerla. Confidential – Not for Public Consumption or Distribution

Fuentes

1.- Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2026). Estadísticas de defunciones registradas 2025. Cifras preliminaries INEGI, publicadas en Agosto 2026. Disponible en: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/edr/EDR2025_RR.pdf

2.- Instituto Nacional de Salud Pública. (2024). Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua 2023. ENSANUT Continua 2023. Disponible en: https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanutcontinua2023/doctos/informes/ensanut_23_112024.pdf

3.- Flores-Luna L, et al. Prevalencia de factores de riesgo cardiometabólico en México, Ensanut 2021. Salud Pública de México. 2025;67:644-657. DOI: 10.21149/17277. Disponible en: https://ensanut.insp.mx/encuestas/ensanutcontinua2024/doctos/analiticos/17277-Texto%20del%20art%C3%ADculo-92192-1-10- 20251118.pdf

4.- World Health Organization (WHO). Cardiovascular diseases (CVDs). Actualizado el 31 de julio de 2025. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/cardiovascular-diseases-(cvds)

5.- American Heart Association. (s. f.). 2026 Guideline on the Management of Dyslipidemia. Disponible en: https://www.ahajournals.org/guidelines/dyslipidemia

6.- Cardiovascular Risk Management in Adults With Diagnosed Diabetes in Mexico From 2016 to 2023. Journal of the American Heart Association. 2026;15:e044366. DOI: 10.1161/JAHA.125.044366. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41568545/

7.- Ference BA, Ginsberg HN, Graham I, et al. Low-density lipoproteins cause atherosclerotic cardiovascular disease. 1. Evidence from genetic, epidemiologic, and clinical studies. A consensus statement from the European Atherosclerosis Society Consensus Panel. European Heart Journal. 2017;38(32):2459-2472. doi:10.1093/eurheartj/ehx144.

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