marzo 4, 2024

EMPREFINANZAS

ABRIENDO NUEVOS CAMINOS HACIA LA INFORMACION

Y, si Trump pierde ¿México qué?

Ricardo Valenzuela

Todas las pavorosas señales que han delatado las verdaderas intenciones del presidente mexicano se convertirían en realidades que de inmediato iniciaría su aplicación.

Si al despertar el día siguiente de la elección de noviembre 3 en EU nos enteramos de que Trump ha perdido, la primera apreciación que tendríamos a la vista sería: La toma total del gobierno de EU por un grupo de radicales de izquierda por primera vez en su historia. Un grupo de marxistas cuyas ideas son más afines a las del presidente de México, Amlo. Ello facilitaría el que Amlo pudiera actuar más libremente para hacer realidad su sueño y el de sus amos, el Fórum de Sao Paulo que, a su vez, es una sucursal del EP en América Latina. Es decir, todas las pavorosas señales que han delatado las verdaderas intenciones del presidente mexicano se convertirían en realidades que de inmediato iniciaría su aplicación. Desde agresiones a la propiedad privada reviviendo las expropiaciones, hasta un acoso convertido en agresión a quienes, invirtiendo y produciendo, han construido las fortunas que tanto odia Amlo. 

En EU, el grupo de marxistas ya con el timón de mando, procederían a nulificar los recortes de impuestos activados por Trump y, con la inspiración de las chicas morenas, ubicar los impuestos corporativos e individuales en una estratosfera de la locura. De las acciones que a Trump le dieran el título de desregulador en jefe, pasarían a establecer un super regulador en esteroides, no solo para dar marcha atrás al esfuerzo de Trump para liberar la economía de esa selva de candados que la han inmovilizado, sino para llevar a cabo una nueva tanda de reglamentos que harían palidecer las de Roosevelt (Teddy/FDR) que han sido la personificación de las economías intervenidas. Solo sus actividades en estos dos campos serían suficientes para que una economía herida por el virus se cubriera con el negro manto del fracaso.

Pero, para asegurar el resultado de sus primeras acciones, ahora liderados por el verdadero presidente y poster girl del marxismo, Kamala Harris, procederían al establecimiento de su Plan Verde para abandonar el uso del petróleo y del carbón destruyendo las dos industrias y, al implementar su plan, incurrirían en un costo estimado en 51 a 93 trillones de dólares sin saber cómo los van a conseguir. Procederían luego a continuar desarrollando los 10 puntos del inconcluso plan de Obama, una copia fiel de los listados en el Manifiesto Comunista de Marx, para, con pies de gato, establecer un control total de la economía y de la sociedad.

La economía de EU para finales del 2021 estaría al inicio de una crisis peor que la del 2016 que para México representaría la disminución de sus exportaciones a EU, una dramática disminución de los envíos de mexicanos en EU de no menos de un 40%. Las inversiones de EU en México se detendrían totalmente. También provocaría que la tendencia bajista del crecimiento económico se acelerara hasta, en el próximo año, enfrentar un decrecimiento de dos cifras. En esos momentos el desempleo sería igual de dos cifras. El país se enfrentaría a un peligroso déficit del presupuesto estableciendo niveles superiores a los de JLP. Ello secaría las fuentes de recursos para la iniciativa privada que, con la disminución de la demanda, llevarían a muchas empresas a la quiebra. Es también cuando, un Amlo acorralado aceleraría su disposición de los fondos de pensiones para la sobrevivencia.

Ante panorama tan dantesco se acelerarían las fugas de capital que siempre son preludio anunciando devaluaciones masivas. En esos momentos, al igual que en 1976-82, al estilo keynesiano y siempre sugerido por el FMI, Amlo acudiría a un aumento de impuestos para darle el tiro de gracia al peso. Y, ya con la destructiva participación del FMI y, en esos momentos ante una anarquía monetaria internacional encabezada por Soros, México de nuevo recibiría la visita de la inflación y, con suerte, hasta la de Estagflación. Y, como postre, una brutal caída en los precios del petróleo que obligarían a Pemex, ante el cierre de puertas de financiamiento, acudir a la Virgen de Guadalupe o a Malverde por ayuda que los prestamistas, ante la primera mirada a los estados financieros, saldrían huyendo en pánico.

En EU, las cosas no serían muy diferentes cuando, ante el acoso del marxismo estrenado por los demócratas, para el 2022 la economía estaría decreciendo, el desempleo aumentando y cerrando esa posibilidad para México del desagüe de nuestros desempleados. China, con todo el agradecimiento de Biden por los $1.7 billones de dólares entregados a su hijo Hunter, se convertiría en uno de los más importantes factores en esta capirotada socialista implementada por las chicas morenas y cia, y lograr un peligroso e importante control en el país que combatió al comunismo por todo el mundo, para ahora abrirle las puertas de su casa. Y, como China no se queda con las ganas de arrancar una pluma al cisne que va pasando, de inmediato apuntaría sus baterías hacia México donde Amlo los recibiría con los brazos abiertos.

El EP, habiendo logrado su propósito que ambicionara desde los días en los que fuera su primer agente en EU, Alexander Hamilton, coronaría a China como la nueva potencia mundial desplazando a EU, de la misma forma en que EU desplazara a la Gran Bretaña en el siglo 19. Celebrarán el haber derrotado el odiado republicanismo libertario para que los monarcas recuperaran lo que siempre han considerado su propiedad, el mundo entero bajo el esquema que estructuraran; El Nuevo Orden Mundial. Y, quienes hayan sido sus peores estorbos, los EU en manos del más odiado de sus enemigos, Donald Trump, serían especialmente severos en su venganza. Y, para quienes trataran de imitarlos con sus repúblicas democráticas, oprimirlos creándolos como campos de adoctrinamiento y no vuelvan a soñar con esa peligrosa libertad.    

El caso de México es especial porque el campo es fértil y, sobre todo, ya tendrían su aprendiz de tirano y no requeriría indoctrinación pues, gracias a las universidades públicas ya conoce bien su oficio y, sobre todo, en sus súbditos tiene una raquítica sociedad que no permiten se desarrolle y lo ha mostrado con ese odio enfermizo por el iluso que, enfrentándose a ese diabólico poder, quiso darles un verdadera libertad, no esa que creen tener porque se pasan los altos, se estacionan en doble fila, tiran basura en las calles. Porque somos herederos de la peor de las culturas, la tiranía de la corona de España, la dictadura perfecta, la iglesia católica enemiga de la modernidad y de la libertad y del individualismo.

Entonces, podemos apostar que, para finales del 2021, México vivirá resignado en ese valle de lágrimas, pero con penas de una profundidad que no se imaginan. Sufriendo los estragos de una economía en estado comatoso, con nuestro propio tirano donde solo importará lo que diga su dedito que, obviamente, será entrenado, programado, censurado por lo que diga el dedote de sus nuevos patrones, el Estado Profundo.

Eso es lo que le espera a México si Trump pierde.

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