abril 21, 2024

EMPREFINANZAS

ABRIENDO NUEVOS CAMINOS HACIA LA INFORMACION

LA NUEVA REALIDAD, ¿CÓMO AFRONTARLA?

Ciudad de México, 9 de Julio de 2020.

Por Isaac Hoyo Ortiz Gerente Comercial de Corporativo Brefer, Presidente de la Comisión de Competencias Laborales de Coparmex Metropolitano

Debido a la pandemia del COVID-19 causada por el virus SARS-Cov-2, el mundo ya no será igual. La incertidumbre es muy grande y no sabemos cómo ni cuándo acabará. Las cifras de contagios y muertes siguen aumentando. Aunque en algún momento disminuyeran los casos y algunas regiones o países se vieran libres del virus temporalmente, es muy probable que haya rebrotes y tengamos que volver a encerrarnos en nuestras casas por el temor a una nueva oleada de contagios. Ahora ya sabemos que es lo que puede suceder con los enfermos que tienen complicaciones severas, muchos ya hemos tenido la amarga experiencia de perder a un ser querido, lo triste que es saber que si ingresa a un hospital por causa del COVID-19, es probable que nunca más lo volvamos a ver y que va enfrentar la última batalla solo, lejos de sus seres queridos.

La inmunidad colectiva está muy lejana y también la probabilidad de una vacuna, aunque haya varios países con procesos muy avanzados en la elaboración de la misma, falta mucho tiempo para que sea aprobada por las autoridades sanitarias, hablamos de meses, no sabemos si unos pocos o muchos. Aún cuando en un tiempo no muy lejano se tenga la vacuna, la lista de naciones que están en la espera para la compra de la misma ya es muy larga, desde luego las grandes potencias económicas serían las primeras en obtenerla, y aunque se distribuyera de forma equitativa, para que llegue a todos los rincones del planeta supone un reto de varios años. Así es que tenemos que aprender a vivir la nueva realidad, a convivir con el virus que causa el COVID-19, que tal vez llegó para quedarse. Aunque se tuviera la vacuna en México en los próximos meses, esta se proporcionaría en primer lugar a las personas con mayor riesgo de contagio y que están en el frente de batalla; médicos, enfermeras y otro personal de salud serían prioritarios, luego los grupos vulnerables como adultos mayores, mujeres embarazadas, niños y personas con enfermedades crónicas, es muy probable que, para que tengamos una vacuna para la población en general, pasen varios años.

     Parece inevitable que el virus nos alcance, aunque permanezcamos encerrados a piedra y lodo, en algún momento tenemos que salir a comprar alimentos o artículos para satisfacer las necesidades básicas, o vamos a recibir la visita de familiares y amigos, o al encargado de realizar nuestras compras que puedan ser portadores asintomáticos, es cierto que podemos comprar todo en línea y, aunque le pidamos al repartidor que deje todo en la puerta, también en los mismos productos y empaques que contengan los alimentos o enseres puede venir el enemigo.

Entonces qué debemos hacer, si se tienen que reactivar las actividades productivas, recreativas, educativas, religiosas, deportivas y demás en algún momento, de hecho, esto ya está sucediendo, conforme al semáforo epidemiológico emitido por las autoridades sanitarias. ¿Es el momento adecuado de reabrir la economía? No lo sé. El riesgo de un incremento en los contagios es muy grande y casi podríamos hablar de una certeza de que así sucederá, pero para muchos es indispensable salir a trabajar, ya sea porque pertenecen a algún sector esencial, porque lo permita el semáforo epidemiológico o porque su economía no resiste más tiempo. Lo que sí sé, es que no podemos aislarnos en una cápsula de cristal o en un bunker sellado, el ser humano es social en esencia y necesitamos del contacto con nuestros congéneres para llevar una vida normal y feliz.

Algo muy importante que debo mencionar, es que la sociedad es el factor más importante para vencer al virus, seamos socialmente responsables, y no me refiero a poner una rampa para discapacitados en la empresa y contratar a una persona con capacidades diferentes para obtener un certificado. Me refiero a ser responsables con la sociedad, ya que es la única manera de controlar al virus. En las empresas implementemos responsablemente las medidas preventivas, de higiene y hagamos que estas se cumplan cabalmente. Si tenemos que salir por alguna razón, usemos el cubrebocas siempre que estemos en contacto con otras personas, respetemos la sana distancia, descontaminemos continuamente nuestras manos con alcohol al 70% y respetemos los lineamientos emitidos por las autoridades sanitarias. Cuidémonos y así cuidaremos a los demás, por consecuencia, los demás cuidarán de nosotros. Considero que, para vencer la pandemia, el 90% es responsabilidad de la sociedad.

Lo que debemos hacer es estar preparados colectiva e individualmente para afrontar este enorme riesgo. En lo colectivo; seguir las indicaciones y lineamientos de las autoridades sanitarias, ¿cuándo regresar a las actividades productivas y recreativas? ¿Cómo aplicar las medidas preventivas y de higiene para no ser causantes de contagios? Seguir los reglamentos de nuestras respectivas empresas y lugares públicos a los que acudamos. Ser buenos ciudadanos, conscientes y disciplinados. Brindar apoyo a quiénes lo necesiten. En lo individual, mantenernos sanos de mente y cuerpo, alimentación balanceada, hacer ejercicio, mantenernos activos, aunque estemos en cuarentena, planear nuestro día a día, pensar positivamente, confiar en nosotros mismos y, sobre todo, fortalecer nuestro sistema inmunológico, que nuestras defensas estén activas y fuertes.

Las autoridades podrían proporcionar a través de los canales oficiales de radio y televisión, además contratar tiempos en televisión abierta, contenidos con ejercicios específicos para cada grupo poblacional, dirigido a adultos mayores, mujeres embarazadas y niños. Programas de ayuda psicológica para ayudarnos a sobrellevar el encierro, el estrés, la depresión y el aburrimiento. Ayuda proporcionada por tanatólogos para confrontar la pérdida de seres queridos, la soledad, la pérdida del empleo, la ausencia y alejamiento de familiares y amigos. Programas con recetas de comida saludable y, sobre todo, tal vez lo más importante, que nos digan cómo fortalecer nuestro sistema de defensas. Entonces y solo entonces podremos enfrentar al virus, estando bien armados física y mentalmente.

Luis García Martínez, luis@altoimpactorp.com