mayo 21, 2024

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Crecimiento, bienestar, progreso

Arturo Damm

Lo material y lo espiritual están íntimamente relacionados, lo cual quiere decir que, en el campo de la economía, la disyuntiva crecimiento o bienestar es falsa. Es crecimiento y bienestar.

¿Crecimiento o bienestar? Lo primero cuantitativo, lo segundo cualitativo. Lo primero relacionado con la producción de bienes y servicios, variable con la que se mide el crecimiento de la economía, lo segundo con la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que se dispone, de lo cual depende el bienestar. No se puede disponer, para satisfacer las necesidades (bienestar), de los satisfactores que no se han producido (crecimiento), por lo que no es crecimiento o bienestar sino crecimiento y bienestar. Sin la producción de bienes y servicios no hay consumo de bienes y servicios, y sin consumo de bienes y servicios, comenzando por los que satisfacen necesidades básicas, que son aquellas que de quedar insatisfechas atentan contra la salud y la vida de la persona, no hay bienestar.

No es crecimiento o bienestar, sino crecimiento y bienestar, y al final de cuentas progreso, que defino como la capacidad para producir más y mejores bienes y servicios para un mayor número de gente. Producir más bienes y servicios, dimensión cuantitativa del progreso. Producir mejores bienes y servicios, dimensión cualitativa. Producirlos para un mayor número de gente, dimensión social.

La dimensión cuantitativa del progreso, la capacidad para producir más bienes y servicios, tiene que ver con el crecimiento de la economía, que se mide por el comportamiento de dicha producción. La dimensión cualitativa, la capacidad para producir mejores bienes y servicios, que satisfagan de mejor manera las necesidades de la gente, tiene que ver con el bienestar de la gente, que será mayor en la medida en la que sean capaces de satisfacer mejor sus necesidades. La dimensión social, la capacidad de producir más y mejores bienes y servicios, para un mayor número de gente, tiene que ver, nuevamente, con el bienestar: no solo mayor bienestar para pocos sino mayor bienestar para muchos.

Se puede decir, en plan de crítica, que mi concepto de bienestar, que depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que se dispone para satisfacer necesidades, atiende a lo material olvidando lo espiritual, momento de recordar, uno, que primero comer (material) y luego filosofar (espiritual) y, dos, que la satisfacción de necesidades que podemos calificar de “no materiales”, como pueden ser las culturales, requieren de bienes y servicios materiales, por ejemplo: el gusto por la lectura (necesidad cultural) requiere del libro (satisfactor material).

No existe, en el ser humano, una división tajante entre lo material y lo espiritual. Al contrario, esas dos dimensiones están íntimamente relacionadas, lo cual quiere decir que, en el campo de la economía, la disyuntiva crecimiento o bienestar es falsa. Es crecimiento y bienestar.

• Cultura económica