Explíquenme cómo un aumento en los pedazos de papel puede enriquecer a una sociedad. Si ese fuera el caso, explíquenme: ¿Por qué todavía hay pobreza en el mundo?
Hans-Hermann Hope
¿En qué consiste la riqueza? No en el dinero, sí en los bienes y servicios con los que satisfacemos nuestras necesidades.
¿En qué consiste el aumento en la riqueza? No en el aumento en la cantidad de dinero, sí en el aumento en la cantidad de los bienes y servicios con los que satisfacemos nuestras necesidades.
¿Qué es el dinero? No la riqueza, sí el medio de intercambio de la riqueza, que consiste en los bienes y servicios con los que satisfacemos nuestras necesidades.
Para entenderlo imaginemos a un náufrago, solo en una isla, con cien mil millones de dólares. Se muere de hambre y sed. ¡Pero cómo, si tiene a su disposición cien mil millones de dólares! Sí, pero no tiene un McDonald’s al cual ir a comprar un McTrío para quitarse la sed y el hambre. Traslademos a ese hombre, con sus cien mil millones de dólares, a Manhattan, y se convierte en uno de los hombres más ricos del mundo, pero no por los cien mil millones de dólares, sino por la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios que, viviendo en Manhattan, y contando con cien mil millones de dólares, pueden comprarse para satisfacer necesidades, gustos, deseos y caprichos. Y de esto, de la cantidad, la calidad y la variedad de los bienes y servicios de los que se dispone depende el bienestar de la gente.
El dinero no es riqueza. Es el medio de intercambio de la riqueza, que se usa para pagar los bienes y servicios que se compran.
¿Qué pasa, ceteris paribus, si aumenta la cantidad de dinero que se intercambia en una economía? Que, dado que el dinero se usa para demandar bienes y servicios, para intercambiarse por satisfactores, aumenta la demanda por los mismos y, si su oferta no aumenta al mismo tiempo y en la misma proporción, ya sea por producción nacional, ya por importaciones, los mercados se ajustarán vía aumentos en los precios, generándose inflación, pérdida en el poder adquisitivo del dinero y, desde el momento en el que el trabajo se paga con dinero, pérdida en el poder adquisitivo del trabajo, violándose el derecho de las personas al producto íntegro de su trabajo, que es parte del derecho a la propiedad privada, que es la condición de posibilidad del ejercicio de la libertad individual.
Lo que enriquece a una sociedad es la producción y oferta de bienes y servicios, la producción y oferta de satisfactores, no la producción de dinero, no la producción de billetes y monedas, que no son riqueza sino el medio de intercambio de la riqueza, lo cual no quiere decir que el dinero no juegue un papel importante para el bienestar de las personas, que depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que dispongan, la mayoría de los cuales tienen que comprarse, para lo cual conviene contar con un medio de intercambio que permita superar las limitaciones del truque.
El dinero, entendido como cualquier cosa que las personas acepten como medio de intercambio, desde granos de cacao hasta criptomonedas, es una de las herramientas más eficaces con las que contamos los seres humanos, precisamente porque, al permitirnos superar las limitaciones del truque, nos permite realizar más intercambios y disponer de una mayor cantidad, calidad y variedad de bienes y servicios, de los cuales depende nuestro bienestar.
Un aumento en la cantidad de dinero que se intercambia en una economía, que se usa para demandar bienes y servicios, no supone, de ninguna manera, un aumento en la riqueza de esa economía, un aumento en la producción y oferta de satisfactores, aunque así lo crean los keynesianos. Intentarlo puede dar como resultado la inflación, la pérdida en el poder adquisitivo de nuestro dinero, de nuestro trabajo.
Por ello, pongamos el punto sobre la i.

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