octubre 28, 2026

EMPREFINANZAS

ABRIENDO NUEVOS CAMINOS HACIA LA INFORMACION

DERECHOS HUMANOS, SEGURIDAD PÚBLICA Y ESTADO DE DERECHO

Toluca Estado de México, octubre de 2026

Por Maestro Guillermo Navarro López.

En otras palabras:

“LA DEMOCRACIA NO SOLAMENTE SE VOTA: LA DEMOCRACIA SE VIVE”

Es un honor dirigirme a una institución cuya trayectoria forma parte de la vida científica y cultural de México. Su vocación de estudiar el territorio, la historia y las condiciones sociales del país explica la presencia de juristas entre sus integrantes:

Comprender una sociedad también exige conocer sus leyes y sus instituciones.

Hoy quisiera recordar a algunos de ellos y reflexionar sobre la responsabilidad que su legado plantea a quienes ejercemos el Derecho.

Mariano Otero contribuyó al desarrollo del juicio de amparo, junto con los antecedentes aportados por Manuel Crescencio Rejón. Su intervención en el Acta de Reformas de 1847 constituye un momento fundamental de esa historia. De su aportación podemos recuperar una enseñanza: los derechos necesitan mecanismos efectivos de protección frente al poder.

Melchor Ocampo y Benito Juárez, también vinculados con esta Benemérita Sociedad, fueron protagonistas de la Reforma liberal. Ocampo participó en la legislación que transformó las relaciones entre el Estado y la Iglesia; Juárez encabezó la defensa de la República y de la soberanía nacional. Sus trayectorias permiten reconocer la importancia de las instituciones jurídicas en los procesos de transformación social. “Nadie debe estar por encima de la ley”.

Ignacio Luis-Vallarta, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, contribuyó al desarrollo del constitucionalismo y del amparo. Su labor muestra que la eficacia de una Constitución depende también de la interpretación y aplicación de sus principios.

Por su parte, José María Lafragua, abogado, escritor y diplomático, representa el diálogo entre Derecho y cultura. Su trayectoria recuerda que la formación jurídica se enriquece cuando incorpora la historia, las letras y el conocimiento de la realidad social.

En el proceso que culminó con la Constitución de 1917 destacó José Natividad Macías, quien colaboró en la elaboración del proyecto constitucional presentado por Venustiano Carranza. Su participación permite apreciar una tarea esencial del jurista: contribuir a convertir las demandas sociales en normas e instituciones.

En el Estado de México merece especial reconocimiento el doctor Antonio Huitrón Huitrón, jurista y académico que impulsó el restablecimiento de la Sociedad correspondiente en nuestra entidad. El 25 de noviembre de 1994 quedó instalada la Junta Directiva que él presidió, dando continuidad a una tradición institucional con antecedentes en el siglo XIX.

La nobleza de la profesión del jurista reside en poner su conocimiento al servicio de la justicia y de la dignidad humana. Su labor exige escuchar, comprender los conflictos y encontrar soluciones que protejan los derechos de las personas, especialmente de quienes enfrentan mayores dificultades para hacerlos valer. Ejercida con honestidad, sensibilidad y rigor, esta profesión contribuye a limitar los abusos del poder, fortalecer la confianza en las instituciones y construir naciones basadas en la idea de la justicia.

Nuestra Constitución establece, en su artículo 3º, una concepción particularmente profunda de la democracia. La democracia no debe entenderse únicamente como una forma de gobierno o como un procedimiento electoral. También debe entenderse como un “sistema de vida”, sustentado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo. La democracia está en las instituciones, pero también está en nuestra vida cotidiana.

Está en la escuela.

Está en el trabajo.

Está en la comunidad.

Está en la manera en que escuchamos a quien piensa diferente.

Está en la forma en que respetamos los derechos de los demás.

Está en nuestra disposición para cumplir las leyes.

Está en nuestra capacidad para exigir transparencia y rendición de cuentas.

Y está también en nuestra responsabilidad de participar en los asuntos públicos.

Guillermo gnavarro.periodismo@gmail.com