
Ciudad de México a 23 de febrero de 2026.-
Pescados y mariscos aumentan hasta 14% respecto al 2025, al pasar la suma de los productos enlistados de $2,906.00 a $3,313.00
La Cuaresma encarece el gasto familiar, obligando a sustituir proteína de mar por leguminosas y vegetales.
Inflación alimentaria y contexto social complejo agravan el impacto en el poder adquisitivo de los hogares.
El pasado 18 de febrero, miércoles de ceniza, inició la Cuaresma 2026, periodo que se extenderá hasta el 2 de abril, Jueves Santo, dando paso al Triduo Pascual que culmina con el Domingo de Resurrección. Días de reflexión, de hacer penitencia y ayuno, en los que los creyentes conmemoran los 40 días que, según la creencia religiosa, el Mesías vivió antes de su pasión y viacrucis; y al término, en la Pascua, se celebra su resurrección, culminando con los días de mayor solemnidad y abriendo paso a los días de alegría que se viven durante la Semana Santa.
En pleno siglo XXI, los mexicanos somos mayormente cristianos, por lo que celebrar los rituales y liturgias propios de esta fe son verdaderas huellas culturales de nuestro país, al ser festejos de larga data en la memoria colectiva. Además de su significado religioso y cultural, la Cuaresma también representa un periodo de presión para la economía familiar, ya que durante estos 40 días, millones de familias mexicanas modifican sus hábitos de consumo, buscando privilegiar la proteína de mar en su alimentación, cancelando el consumo de las carnes rojas, por mandato de fe, por lo que históricamente los pescados y mariscos tienden a registrar incrementos en su precio ante el aumento de la demanda en esta coyuntura de mercado.
En este contexto, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) realizó un estudio de mercado para establecer la variación de precios de la Cuaresma del 2025 respecto a este año y establecer el comportamiento del mercado en el arranque de esta temporada de consumo en productos de mar:
Se encontraron los siguientes precios promedio por kilogramo: camarón crudo desde $325.00 hasta $499.00; camarón pacotilla desde $315.00 hasta $394.00; surimi desde $175.00 hasta $203.00; mojarra $150.00 hasta $164.00; pulpo desde $310.00 hasta $449.00; salmón desde $430.00 hasta $546.00; sierra desde $200.00 hasta $275.00; huachinango desde $300.00 hasta $365.00; medallón de atún desde $326.00 hasta $418.00.
Cabe señalar que los precios más bajos del monitoreo corresponden a los mercados y centrales de abasto (por cierto, productos frescos), mientras que los más elevados pertenecen a cadenas de supermercados (productos congelados). En comparación con el
año pasado, los incrementos registrados son de 12% en mercados tradicionales (pasando la suma de los productos enlistados de $2,265.00 a $2,531.00) y de 14% en supermercados (pasando la suma de los productos enlistados de $2,906.00 a $3,313.00), reflejando una mayor tendencia al alza en el canal moderno.
“Ante el encarecimiento de la proteína de mar, muchos hogares optan por ajustar el menú y recurrir con mayor frecuencia a platillos elaborados con leguminosas y vegetales, como lentejas, habas, papa o preparaciones a base de verduras que resultan más accesibles y permiten rendir el gasto sin dejar de cumplir con la tradición. Este comportamiento confirma que, aunque la Cuaresma promueve un cambio en la dieta, no necesariamente representa un alivio en el gasto. Por el contrario, para muchas familias significa reorganizar su presupuesto, sustituir proteína animal por opciones más económicas y hacer rendir cada peso para mantener la tradición”, explicó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
Así, el consumo estacional vuelve a poner sobre la mesa el impacto que tienen la oferta y la demanda por la inflación y el contexto alcista en los precios de alimentos básicos en un entorno nacional marcado por retos económicos y políticos que siguen influyendo en el poder de compra de los hogares.
Días de guardar, de introspección y de renuncia a ciertos hábitos, como para muchos lo es el consumo de carne roja durante los viernes de vigilia, jornadas de ayuno y reflexión que buscan fortalecer la fe y el crecimiento espiritual, la Cuaresma representa, para millones de creyentes, una oportunidad de reconciliación interior y renovación personal; sin embargo, este periodo espiritual coincide con un entorno por el que atraviesa el país. A la inflación alimentaria sostenida que desde hace varios años impacta el bolsillo de los consumidores mexicanos, que marca una incertidumbre económica, habrá que agregar ahora el desasosiego social provocado por las olas de violencia y muerte en el combate a las pandillas de delincuencia organizada que operan en el país.
Es un enorme reto poder cumplir con la liturgia de esta Cuaresma en medio de días tan duros que le toca vivir a miles de mexicanos, ya que más de dos tercios del territorio nacional han visto trastocada su paz y orden público.
ANPEC hace un llamado a comerciantes, trabajadores, amas de casa, estudiantes y a la ciudadanía de a pie, gran mayoría de nuestra sociedad, a obrar con prudencia, observar los cuidados y precauciones necesarias, a cuidar a los menores y a los adultos mayores del riesgo físico y emocional que provocan la violencia de estos días. Honrar la liturgia de la Cuaresma puede ser el bálsamo que nos posibilite transitar estos momentos de la mejor manera. Que viva la vida, que viva la paz.
#Cuaresma2026 #PazParaTodos
Mauricio Neblina, mauricio@corecom.agency

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