
Ciudad de México, 10 de marzo de 2026
El Informe ‘Situación México’ prevé mejores condiciones para la actividad económica en 2026 y estima que la inflación subyacente comenzará a moderarse hacia el segundo trimestre.
La institución financiera presentó el Informe ‘Situación México’ en el que se estima que el crecimiento económico para 2026 será de 1.8%, como resultado de la prolongada resiliencia del consumo, y una recuperación gradual de la inversión, lo que sugiere que existirán mejores condiciones para la actividad económica y el empleo formal del país durante el año y prevé que la inflación subyacente retomará una tendencia descendente a partir del segundo trimestre.
Perspectivas más favorables para la actividad económica en 2026
La actividad económica mostró dinamismo en el cuarto trimestre de 2025, con un crecimiento de 0.9% trimestral, y apunta a una mejora en 2026, apoyada en la solidez del sector terciario y una recuperación gradual de la industria. En 2025, el comercio y los servicios crecieron 1.5%, impulsados por los servicios profesionales y de apoyo a las empresas, mientras que la industria se contrajo 1.1% por la caída en la construcción y la manufactura. Para este año, BBVA México anticipa un efecto favorable de la Copa del Mundo sobre el turismo, una recuperación de la manufactura vinculada a sectores asociados al desarrollo de inteligencia artificial en Estados Unidos, como equipo de cómputo, comunicaciones y accesorios electrónicos, así como una reversión gradual de la desaceleración en la construcción.
Por el lado de la demanda, el consumo se mantiene como el componente más sólido de la actividad económica, con un crecimiento de 1.2% (AaA acum.) a diciembre en cifras acumuladas anuales, favorecido por el mayor gasto en servicios y bienes importados, de 1.4% y 3.5% (AaA), respectivamente. La inversión, en contraste, registró una contracción de 6.6% en 2025, afectada por la caída de 8.6% en maquinaria y equipo y de 4.6% en construcción. Hacia 2026, BBVA prevé una mejora progresiva de la inversión fija bruta, apoyada por un mayor gasto en el sector manufacturero vinculado al sector externo y por mayor gasto público, con efecto crowding-in sobre el sector privado. También estima un mayor impulso del consumo privado, respaldado por las ganancias graduales de la masa salarial real.
En el frente externo, BBVA México prevé que continúe el mayor dinamismo del segmento manufacturero vinculado al crecimiento de la inversión en inteligencia artificial (IA) en Estados Unidos, particularmente en centros de datos y equipo para el procesamiento de la información. Esto implicará una reconfiguración de la manufactura doméstica, con una mayor participación de segmentos distintos al automotriz. Con estos factores, el banco estima una recuperación gradual de la actividad económica en 2026, con un crecimiento de 1.8%, y prevé que el PIB avance 2.0% en 2027, ante una revisión exitosa del T-MEC y un efecto arrastre positivo desde el segundo semestre de 2026.
Señales de recuperación del empleo formal y una masa salarial resiliente, impulsada por salarios reales sólidos; la reactivación de la inversión será clave para consolidar esta mejora
La creación de empleo formal inició el año con señales mixtas. De acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en febrero el empleo formal registró un crecimiento anual de 1.2%, con una variación mensual de 0.25% en su serie desestacionalizada, lo que representó un cambio importante en la dinámica del empleo tras la caída de 0.17% observada el mes previo. Para BBVA México, este resultado sugiere una mejora respecto al débil inicio de año y apunta a un repunte gradual del empleo formal.
En términos acumulados, a febrero se han creado alrededor de 175 mil empleos formales, un nivel cercano al registrado en el mismo periodo del año anterior, de 193 mil. No obstante, el análisis advierte que esta dinámica está influenciada por la incorporación de trabajadores de plataformas digitales; al excluir este efecto, el crecimiento anual del empleo pasa de 1.2% a 0.4%. Esto confirma que la generación de empleo formal aún está fuertemente influenciada por estos trabajadores y subraya la necesidad de una recuperación en sectores clave de la economía, como la construcción y la manufactura, que el año anterior tuvieron un desempeño negativo en la creación de empleo formal.
Por otro lado, la evolución de los salarios reales ha sido más favorable. En febrero, el salario real registró un crecimiento anual de 3.0%, todavía por encima de su promedio histórico de 2.0% en el periodo 2012-2024. Esta dinámica ha permitido que la masa salarial continúe expandiéndose, con un crecimiento relativamente sólido por arriba de 4.0% anual en promedio desde julio del año pasado y una tasa anual de 4.2% en febrero. La evolución de los salarios reales ha sido relevante, ya que ha brindado soporte al consumo de los hogares.
Hacia adelante, BBVA México prevé una mejora gradual del empleo formal. Señala que un mayor dinamismo de la actividad económica, junto con la recuperación del sector industrial y de la inversión productiva, será clave para consolidar una recuperación más robusta del mercado laboral formal. En este contexto, revisó al alza su previsión de crecimiento del empleo formal para 2026, de 1.9% a 2.1%, en un entorno en el que la masa salarial continúa expandiéndose y brinda soporte al consumo, y en el que será clave superar el rezago de la inversión.
Inflación general se ubicará en promedio por debajo de 4.0% durante todos los trimestres del año, mientras que la inflación subyacente retomará una trayectoria descendente a partir del segundo trimestre
La inflación subyacente, que refleja mejor la tendencia de mediano plazo de los precios, ha mostrado una trayectoria al alza desde el segundo trimestre de 2025. Después de promediar 3.6% anual en el primer trimestre, subió a 4.1% en el segundo, 4.2% en el tercero y 4.3% en el cuarto, nivel en el que cerró el año. En el primer trimestre de 2026 registró un repunte adicional, con un promedio de 4.5% durante enero y febrero. Este incremento respondió principalmente a tres factores: una aceleración mayor a la prevista en la inflación de mercancías, la persistencia de la inflación de servicios y el aumento del IEPS en algunos productos del subíndice de mercancías alimenticias.
El Informe ‘Situación México’ señala que, si bien el traspaso de este aumento impositivo provocó un alza mensual de 0.9% en enero en la inflación de mercancías y un repunte adicional de su tasa anual a 4.56%, este efecto será transitorio. Además, identifica dos señales positivas: en febrero, la inflación de mercancías alimenticias no mostró un aumento superior al patrón estacional típico y la inflación de otras mercancías registró una evolución favorable en los primeros dos meses del año, lo que moderó la tasa anual de este subíndice de 3.5% al cierre de 2025 a 3.2%. En este contexto, y ante una brecha del producto negativa y un mercado laboral aún débil, BBVA México prevé que la inflación subyacente retomará una trayectoria descendente a partir del segundo trimestre. Tras ubicarse en 4.5% anual en el primer trimestre de 2026, estima que bajará a 4.1% en el segundo, a 4.0% en el tercero y a un promedio de 3.8% en el cuarto, nivel en el que cerrará el año.
Por su parte, la inflación general mostró un repunte en los dos primeros meses de 2026, luego de fluctuar en un rango estrecho durante la segunda mitad de 2025, también explicado por el aumento en la inflación de mercancías tras el incremento del IEPS en algunos productos. Después de promediar 3.7% anual en el cuarto trimestre de 2025 y cerrar el año en ese nivel, subió a 3.8% en enero y a 4.0% en febrero. La inflación no subyacente ha contribuido a contener un mayor aumento de la inflación general. BBVA México prevé que la inflación podría subir a 4.1% en marzo antes de retomar una trayectoria descendente a partir del segundo trimestre, favorecida en parte por efectos base positivos. En promedio, estima que la inflación general se ubicará por debajo de 4.0% durante todos los trimestres del año y que cerrará 2026 en 3.9%, con la subyacente en 3.8%. Para 2027, anticipa que ambas converjan a 3.5% al cierre del año.
El reporte agrega que, aunque persisten riesgos a la baja por la brecha de producto negativa y la debilidad del mercado laboral, los riesgos al alza han vuelto a aumentar. Entre ellos, destaca una posible depreciación adicional del peso en el contexto de la guerra en Irán y de una mayor aversión global al riesgo, así como la persistencia de la inflación de servicios, que sigue mostrando una rigidez mayor a la prevista pese al debilitamiento de la demanda.
BBVA México anticipa que Banxico reanudará los recortes este mes, con un ajuste más en mayo que llevará la tasa objetivo a un nivel terminal de 6.50%
En enero la Reserva Federal de Estados Unidos decidió pausar su ciclo de recortes y mantuvo la tasa de referencia en un rango de 3.50% a 3.75%. El comunicado mostró una visión más favorable del panorama económico y destacó señales de estabilización en el mercado laboral. En conferencia de prensa, Jerome Powell señaló que este entorno permite una postura de “esperar y ver”, aunque advirtió que persisten riesgos al alza para la inflación por el posible traslado gradual a precios de los costos asociados a los aranceles. Las minutas reforzaron este tono cauteloso al reflejar una creciente preocupación por el panorama inflacionario. Varios miembros advirtieron que el proceso de desinflación podría ser más lento y desigual de lo previsto, e incluso algunos comenzaron a asignar cierta probabilidad a eventuales alzas de tasas si la inflación permaneciera persistentemente por encima de la meta. En este contexto, la institución financiera prevé que la pausa de la Fed se extienda durante el primer semestre de 2026 y anticipa la reanudación de los recortes en la segunda mitad del año, con dos reducciones que llevarían la tasa a un rango terminal de 3.00% a 3.25%.
En México, Banxico mantuvo en febrero la tasa de referencia en 7.00%, después de haberla recortado en 300 puntos base durante 2025. La decisión respondió a una revisión al alza en sus pronósticos de inflación, que implicó una trayectoria más elevada de la inflación subyacente por los efectos anticipados de los ajustes fiscales que entraron en vigor este año. Aunque el comunicado adoptó un tono más cauteloso al eliminar la referencia explícita al “momento” de futuros ajustes, las minutas revelaron un fuerte sesgo dovish. La mayoría de los miembros coincidió en que, con la información disponible hasta ese momento, el impacto inflacionario de los cambios al IEPS y de los nuevos aranceles había sido menor al esperado y se había concentrado en algunos bienes. Esta lectura ha sido reforzada por intervenciones públicas recientes de integrantes de la Junta, quienes mantienen la convicción de que, frente a un choque de oferta transitorio, las condiciones macroeconómicas todavía permiten más recortes.
Pese a la revisión al alza del crecimiento del PIB, el estudio considera que la economía sigue operando con una brecha del producto negativa y un mercado laboral aún débil, lo que sugiere presiones de demanda limitadas. A ello se suma la fortaleza relativa del peso, que se ha mantenido firme pese a la volatilidad reciente. Bajo este escenario, el banco anticipa que Banxico reanudará el ciclo de recortes este mes y realizará un ajuste adicional en mayo, con lo que la tasa de referencia alcanzaría un nivel terminal de 6.50%.
Bajo el supuesto de un conflicto de corta duración en Irán, BBVA México anticipa una corrección del reciente repunte de las tasas de largo plazo.
La institución financiera destaca que, en Estados Unidos, los rendimientos de los bonos del Tesoro repuntaron en marzo desde los mínimos observados a finales de febrero, en respuesta al episodio reciente de volatilidad global derivado del escalamiento del conflicto entre ese país e Irán. El movimiento respondió principalmente a un aumento en las primas globales de riesgo por la incertidumbre sobre la magnitud y persistencia del impacto en el sector energético, lo que compensó la presión a la baja sobre las tasas asociada a la búsqueda de activos refugio. Antes de este episodio, la tendencia predominante había sido una moderada corrección a la baja en los rendimientos tras el dato de inflación de enero, que llevó al bono del Tesoro a 10 años a 3.94% al cierre de febrero, su nivel más bajo desde abril del año pasado.
En México, los rendimientos de los Bonos M siguieron de cerca estos movimientos globales. Las tasas de largo plazo repuntaron recientemente por el mismo choque externo, en un entorno que también se reflejó en depreciación del peso y caídas en el mercado accionario local. Sin embargo, el diferencial de tasas en dólares y otras medidas de riesgo país se han mantenido relativamente estables, lo que sugiere que estos movimientos han respondido principalmente a factores globales y no a un cambio en la percepción sobre el riesgo país. Bajo este escenario base, el análisis considera que las tasas a lo largo de la curva de rendimientos todavía tienen margen para descender y estima que el rendimiento del Bono M a 10 años retomará una trayectoria descendente para ubicarse en 8.3% hacia finales de este año y en 8.0% en 2027.
El SHRFSP se incrementará a 54.9% en 2026
BBVA México prevé que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) se ubique en 54.9% del PIB al cierre de 2026, frente a 53.2% en 2025, después de analizar el Informe sobre las Finanzas Públicas al cuarto trimestre de 2025 presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Aunque la consolidación fiscal propuesta para 2026 es de sólo dos décimas de punto porcentual, al pasar los RFSP de -4.3% del PIB, excluyendo el apoyo a Pemex en 2025, a -4.1%, el banco considera que las presiones del gasto público, el menor espacio fiscal y la ausencia de una reforma fiscal que eleve la recaudación tributaria dificultarán que esta consolidación avance el próximo año.
El análisis señala que la fragilidad prevista para las finanzas públicas en los próximos años responde a la ampliación de los programas sociales, los apoyos patrimoniales a Pemex por parte del gobierno federal, el pago de pensiones públicas, el servicio de la deuda y el limitado margen de crecimiento de la recaudación tributaria sin una reforma fiscal. En este contexto, la institución financiera estima que el gobierno federal tendría que hacer ajustes al gasto programable para generar déficits públicos en torno a 2.5% del PIB y mantener la deuda pública en 53.2% durante el periodo 2026-2030, lo que representaría un reto considerable de política fiscal y generaría presiones a la baja sobre el crecimiento económico.
El reporte agrega que, si la disciplina fiscal no fuera suficiente y el gobierno federal sólo pudiera reducir el déficit público a niveles promedio cercanos a 3.7% del PIB entre 2026 y 2030, la deuda podría aproximarse a 60.0% del PIB en 2030. Esta posibilidad, añade, podría llevar a las agencias calificadoras a reducir la calificación crediticia soberana y a la probable pérdida del grado de inversión.
En cuanto al tipo de cambio, el Informe ‘Situación México’ anticipa que el peso mexicano mostrará una depreciación gradual y moderada a partir del segundo trimestre de 2026, afectado por el menor crecimiento económico proyectado para México respecto a Estados Unidos. Bajo este escenario, se estima que el tipo de cambio se ubique en torno a 18.0 pesos por dólar al cierre de 2026 y en 18.2 pesos por dólar al cierre de 2027.
–Acerca de BBVA México
BBVA México es la institución bancaria líder en México en términos de cartera y captación. Su modelo de negocio, basado en el cliente como el centro del negocio y apalancado en la continua innovación, así como en la mejor tecnología, le permite ofrecer servicios bancarios a 34 millones de clientes. Para ofrecer un mejor servicio al cliente, cuenta con la infraestructura bancaria más amplia del sistema, integrada por 1,635 sucursales, 14,381 cajeros automáticos y una extensa gama de productos y servicios digitales, como la web y la aplicación móvil. Con ello, BBVA México logra atender a una base de clientes digitales de 27 millones. La Responsabilidad Social Corporativa es una constante en el negocio bancario y el modelo de banca responsable de BBVA México, que aspira a lograr una sociedad más inclusiva y sostenible apoyando a sus clientes en sus decisiones de inversión con criterios de sostenibilidad ambiental y social. Alineada con ese objetivo, la Fundación BBVA México es una palanca estratégica en el fomento de la educación y la cultura en el país.
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