marzo 5, 2026

EMPREFINANZAS

ABRIENDO NUEVOS CAMINOS HACIA LA INFORMACION

Riesgo operativo, exposición al fraude y el futuro de la verificación empresarial en México

En una charla amena entrevistamos a: Akhil Nainim  Co-founder & CTO y Abhinav Rai,  Co Founder y CEO

Ciudad de México, 5 de marzo de 2026

Salvador Márquez Sandín

En 2025, el escrutinio regulatorio se intensificó en el sector financiero mexicano. ¿Por qué el onboarding empresarial se ha convertido en un punto de presión tan crítico?

Las reglas del juego cambiaron. Cuando los reguladores cierran instituciones de gran tamaño como Intercam, CI Banco y Vector, y las multas en un solo año superan los MXN $1,100 millones, el margen para el error operativo prácticamente desaparece.

El onboarding es el punto donde se origina la mayoría del fraude y del riesgo de lavado de dinero (AML), lo que lo convierte en el punto de control más determinante en todo el ciclo de vida del cliente.

Al mismo tiempo, los equipos de cumplimiento enfrentan una presión real: las auditorías regulatorias son más frecuentes, más disruptivas y los estándares siguen elevándose. El costo de equivocarse es existencial.

Pero también hay una ecuación de ingresos. Un onboarding lento o defectuoso significa un negocio perdido. Las instituciones están atrapadas entre requisitos de cumplimiento cada vez más estrictos y la necesidad de operar con agilidad. Esa tensión es lo que convierte al onboarding en un verdadero punto de presión estratégico hoy en día.

Casi el 46% de los intentos de fraude en América Latina ocurren durante la apertura de cuentas. ¿Qué implica esto para las instituciones?
Implica que el onboarding es el principal punto de concentración de riesgo en el negocio. No puede tratarse como un simple requisito administrativo o como un centro de costos de back office. Es la primera y más crítica barrera de protección.

Pero aquí está la oportunidad: las instituciones que lo hacen bien no solo reducen la exposición al fraude y al riesgo AML, sino que convierten el onboarding en un diferenciador competitivo y en un motor de ingresos.

Una verificación rápida, rigurosa y consistente convierte a más clientes legítimos y detiene a los actores maliciosos desde la puerta de entrada. Bien ejecutado, es una de las inversiones con mayor retorno (ROI) que puede realizar una institución financiera.

¿Cuál es el impacto operativo y financiero de depender de procesos manuales de KYB (Know Your Business)?

Los procesos manuales introducen variabilidad bajo presión. Las revisiones pueden ralentizar hasta el 50% de las solicitudes, y la fricción puede aumentar las tasas de abandono hasta un 68%, impactando directamente en el crecimiento de ingresos.

El error humano en entornos de alto volumen se vuelve estadísticamente inevitable. El resultado no es solo ineficiencia; es exposición financiera.

El impacto es significativo en múltiples dimensiones. Primero, los procesos manuales generan errores inevitables a escala, y en un contexto de cumplimiento estos errores se traducen directamente en riesgo de fraude y lavado de dinero.

Segundo, las personas simplemente no pueden profundizar lo suficiente en el tiempo disponible. Documentación compleja, estructuras de propiedad con múltiples capas, registros en distintas jurisdicciones requieren un nivel de análisis casi imposible de sostener manualmente sin omitir detalles. Cuando se omiten detalles, el fraude y el AML siguen filtrándose.

Además, la complejidad documental inherente a la verificación empresarial provoca que el 60% de las solicitudes generen RFIs (Requests for Additional Information, solicitudes de información adicional). Cada ciclo de RFI añade días a un proceso que ya tarda semanas, y las empresas no esperan. Las tasas de abandono pueden llegar hasta el 68% de las solicitudes iniciadas. Eso no es solo fricción. Es ingreso que se va por la puerta.

Desde su experiencia en Niva, ¿qué debilidades recurrentes observa en los modelos tradicionales de verificación?

Tres factores aparecen de forma consistente.

Primero, la limitación de tiempo hace imposible la profundidad necesaria. Los equipos operativos no pueden analizar tan a fondo como el riesgo lo exige sin ralentizar todo el proceso, por lo que no lo hacen, y el fraude se filtra.

Segundo, la evaluación humana introduce subjetividad e inconsistencias. Dos analistas revisando el mismo expediente pueden llegar a conclusiones distintas, y esa inconsistencia genera complejidad en auditorías y exposición regulatoria.

Tercero, el proceso es lento de manera acumulativa: revisión inicial lenta, ciclos de retroalimentación lentos, correcciones lentas.

Lo que vemos es que las instituciones más débiles no fracasan porque su gente sea incompetente. Fracasan porque el sistema en el que trabajan hace que la excelencia sea insostenible a escala.

¿Cómo deberían las instituciones financieras replantear el onboarding en el entorno actual?

Deben replantearse por completo: dejar de verlo como una obligación de cumplimiento y empezar a verlo simultáneamente como motor de crecimiento y fortaleza de control de riesgos.

La pregunta no debería ser “¿cómo hacemos el onboarding más rápido?”, sino “¿cómo lo hacemos tan efectivo que se convierta en una ventaja competitiva?”.

En Niva hemos visto lo que es posible cuando la IA y la tecnología se aplican correctamente: tiempos de onboarding que se reducen hasta en un 98%, disminuciones de doble dígito en el riesgo de fraude, controles AML 11 veces más profundos que lo que era posible manualmente en el mismo tiempo, y mejoras en conversión de entre 60% y 70% a lo largo de distintas etapas del embudo.

La tecnología existe para potenciar a los equipos operativos, no para reemplazarlos, sino para hacerlos radicalmente más efectivos. Las instituciones que actúen ahora estarán en una posición estructuralmente superior frente a aquellas que decidan esperar.

¿Considera que el onboarding se está convirtiendo en un tema de discusión a nivel de consejo de administración?

Ya lo es.

El riesgo AML es existencial. Hemos visto lo que ocurre con las instituciones que se equivocan. El fraude impacta directamente el resultado financiero. Y la fricción en el onboarding que afecta la conversión frena el crecimiento, que es una métrica central para cualquier consejo.

Cuando se combinan riesgo de cumplimiento existencial, exposición material a fraude e impacto en ingresos dentro de un mismo proceso, deja de ser un detalle operativo y se convierte en infraestructura estratégica.

Cualquier consejo que aún no esté discutiendo la calidad y capacidad de su onboarding está rezagado. Las instituciones que lo traten como una prioridad a nivel de consejo acumularán una ventaja competitiva con el tiempo.

Damaris López, +52 1 55 6099 2809