abril 4, 2026

EMPREFINANZAS

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El punto sobre la i

Arturo Damm

¡Cuánto daño ha hecho el concepto Distribución del ingreso, por una simple razón: el ingreso no se distribuye, se genera!

Othmar K. Amagi

¿Qué es el ingreso? El producto del trabajo de cada quien. Y el producto del trabajo es consecuencia del trabajo, de haber trabajado. La causa es el trabajo y el efecto es el producto del trabajo, es decir, el ingreso, que no se distribuye, se genera. ¿Cómo? Trabajando.

Si el ingreso se distribuyera debería existir un acervo de ingreso del cual echara mano un distribuidor para distribuirlo entre la gente, distribución que podría llevar a cabo de dos maneras: pareja o dispareja. Pareja: a todos les da lo mismo. Dispareja: a unos les da más y a otros menos. A los que les da más serían los ricos, a los que les da menos serían los pobres, pobreza que tendría su causa en la dispareja distribución del ingreso, pobreza que se corregiría con la aparición de un redistribuidor del ingreso, cuya tarea sería quitarle a los ricos lo que les tocó de más para darle a los pobres lo que les tocó de menos, dando como resultado una redistribución pareja del ingreso.

Nada de lo anterior sucede en la realidad, comenzando porque no existe un acervo de ingreso, por lo cual no existe el distribuidor del mismo, por lo cual no se distribuye de manera dispareja, por lo cual esa no es la causa de la riqueza y la pobreza. Nada de lo anterior es real. Pero lo que sí es real es la redistribución gubernamental del ingreso, con el gobierno quitándole a Juan lo que, por ser producto de su trabajo, es de Juan, para darle a Pedro lo que, por no ser producto de su trabajo, no es de Pedro, redistribución gubernamental del ingreso que tiene su justificación en la desigual, que muchos califican de injusta, distribución del ingreso, que nunca tuvo lugar, porque el ingreso no se distribuye, se genera. Por eso la justificación es falsa.

La causa de la pobreza no es la desigual distribución del ingreso, sino la incapacidad de los pobres para, gracias a su trabajo, generar un ingreso suficiente que les permita, comprando los bienes y servicios necesarios para ello, satisfacer sus necesidades. Con la redistribución gubernamental del ingreso puede aliviarse el efecto de la pobreza, que es la carencia de los bienes y servicios necesarios para satisfacer las necesidades, pero no eliminarse su causa que es, va de nuevo, la incapacidad de los pobres para generar un ingreso suficiente que les permita satisfacer sus necesidades.

Hay quienes afirman que la causa de la pobreza es la desigual generación del ingreso, el hecho de que Juan genere más ingreso que Pedro, lo cual no es cierto. La causa de la pobreza de Pedro es su incapacidad para generar ingreso suficiente, no el que Juan genere más que él.

Hay quienes afirman que la causa de la pobreza no es la dispareja distribución del ingreso, sino de las oportunidades, afirmación falaz por la misma razón que lo es con relación al ingreso. No existe un acervo de oportunidades del cual un distribuidor eche mano para distribuirlas de madera dispareja, dándoles más y mejores a unos, los ricos, y menos y peores a otros, los pobres. Las oportunidades se generan a partir del ingreso, es decir, del producto del trabajo de cada quien, ingreso que no se distribuye, se genera.

¿Cuánto del discurso de los gobiernos en torno a la pobreza, y de las soluciones que proponen, no se basa en la falacia de que su causa es, o la dispareja distribución del ingreso, o la dispareja generación del mismo, o la dispareja distribución de oportunidades?

Por ello, pongamos el punto sobre la i.