enero 13, 2026

EMPREFINANZAS

ABRIENDO NUEVOS CAMINOS HACIA LA INFORMACION

El punto sobre la i

Arturo Damm

¿Por qué algunos actúan como si ganar dinero ofendiera a sus mentes delicadas? Estoy buscando un beneficio económico legítimo y no me avergüenzo de ello. El hecho de que la gente pague dinero por mis bienes y servicios demuestra que mi trabajo es útil.

Robert A. Heinlein

Ganar dinero, ¿cómo se consigue? Produciendo, ofreciendo y vendiendo bienes y servicios, para lo cual se requiere que alguien esté dispuesto a demandarlos, comprarlos y consumirlos, en un proceso, que es el del mercado, que abarca desde la producción hasta el consumo, teniendo como actividad central, en torno a la cual giran todas las demás, el intercambio, la compra – venta.

Hay que distinguir entre querer tener dinero y querer ganar dinero. Para tener dinero se puede recurrir al robo (asaltar a alguien) o a la suerte (comprar billetes de lotería), pero para ganarlo (y por ello entiendo ganarlo justamente), solo puede recurrirse a la producción, oferta y venta de bienes y servicios, que tienen sentido si hay demanda, compra y consumo de esos satisfactores, y las habrá si esos bienes y servicios satisfacen eficazmente las necesidades, gustos y deseos de los consumidores. Satisfacer al consumidor, ésta es la clave.

Se gana dinero satisfaciendo a los demás, como los demás quieren ser satisfechos, en términos de precio, calidad y servicio. Ganar dinero se logra poniéndose al servicio de quienes están dispuestos a pagar un precio por lo que se les ofrece. Esta disposición de los consumidores muestra que, lo que los empresarios producen, ofrecen y venden, los beneficia, por lo que el empresario se beneficia (gana dinero) si beneficia al consumidor (mejorando su bienestar).

La contrapartida de ganar dinero, por el lado de los productores, ofertes y vendedores, es la mejora del bienestar, por el frente de los demandantes, compradores y consumidores. Sin lo segundo no es posible lo primero. No son los demandantes, compradores y consumidores quienes están al servicio de los productores, oferentes y vendedores. Son los productores, oferentes y vendedores, sobre todo si quieren ganar dinero, quienes deben ponerse a las órdenes de los demandantes, compradores y consumidores. Son éstos quienes, comprando o dejando de comprar, dirigen el proceso de mercado, que comienza por la producción, pasa por el intercambio, y termina por el consumo. El consumo es el fin, la producción el medio, el intercambio los conecta.

Que en el mercado los productores, oferentes y vendedores estén a las órdenes de los demandantes, compradores y consumidores no quiere decir, de ninguna manera, que lo estén de una manera despótica, abusiva, opresora. Para empezar, nadie los obliga a ponerse a sus órdenes: ellos lo deciden, esperando obtener un beneficio. Para terminar, si los satisfacen como quieren ser satisfechos son recompensados: se les paga el precio, generan ingreso, ganan dinero, obtienen ganancias, por lo cual deberían estar, como dice, Heinlein, orgullosos. No quieren tener dinero sino ganar dinero sirviendo a los demás.

¿Por qué alguien está dispuesto a pagar por lo que le ofrezco? Porque, ya sea un bien, ya un servicio, lo que le ofrezco mejora su bienestar. Porque mejoro su bienestar está dispuesto a pagarme, por lo cual él mejora mi bienestar. Es un juego de suma positiva por el cual, pese a que él manda, pese a que él tiene la última palabra, ambos ganamos, algo que no todos entienden, razón por la cual hay que explicarles. Se trata, como lo llama Rigoberto Stewart, del misterio y la magia del comercio, del intercambio mercantil, que se realiza entre la producción y el consumo.

Por ello, pongamos el punto sobre la i.